Este espacio nació gracias a la visión, pasión y el esfuerzo de
Construyó una organización sólida, reconocida por su profesionalismo y su entrega al Gobierno Corporativo, además por su bondad con la que supo acompañar a cada persona y organización que confió en su guía.
Ser director es un trabajo part-time con responsabilidades full-time.
Alejandra fue una profesional muy comprometida con su profesión, al mismo tiempo, una mujer íntegra, generosa y profundamente humana. Supo demostrar que el rigor y la excelencia podían ir de la mano de la empatía, la escucha y la sensibilidad.
En lo personal, tuve el privilegio de compartir con ella 39 años de vida en pareja. Fuimos compañeros en todo: en la vida, la familia y también en este proyecto que lleva tanto de su esencia.
Hoy, tras su partida, me toca asumir la responsabilidad y el honor de continuar con lo que juntos construimos.
Mi compromiso es claro: seguir adelante respetando los principios y valores que siempre la guiaron —la integridad, la claridad, la coherencia y el respeto por las personas— para que su legado siga vivo y presente.
Este espacio seguirá siendo lo que Alejandra soñó: un lugar de reflexión, de construcción de conocimiento e inspiración para líderes, directivos y familias empresarias.
Y lo será porque su huella no se apaga: permanece en lo que sembró, en lo que dejamos construido juntos y en lo que vendrá.
