Cuando un CEO se va, por crisis, por presión o un imprevisto, la reacción más frecuente del directorio suele ser nombrar un interino. A primera vista, suena razonable. Transitorio. Seguro. ¿Lo es?

La evidencia muestra que los nombramientos interinos, al poco tiempo dejan de aportar valor y frenan decisiones, y en muchos casos, generan fuga de talento clave, lo que envía al mercado y a los diferentes stakeholders una señal clara: la sucesión no estaba planificada.

En esas primeras 48 horas, cuando el vacío es más visible que las certezas, la pregunta es: ¿el problema es el interinato o la improvisación?

Al mismo tiempo, la experiencia indica que, bien implementados, los CEO interinos pueden ser herramientas estratégicas para estabilizar, ordenar, incluso transformar. Por bien implementados me refiero a un mandato explícito y acotado, con objetivos medibles desde el primer día; un encuadre de gobernanza claro, con roles, límites y mecanismos de supervisión definidos; y una integración deliberada con el proceso de sucesión, que evite que lo transitorio se vuelva indefinido.

 

Las 4 preguntas que todo directorio debe hacerse

Antes de nombrar un CEO interino, hay cuatro preguntas ineludibles que conviene resolver:

  1. ¿Cuál será su propósito real: sostener lo que hay o gestionar un cambio?
  2. ¿Conviene alguien que ya conoce la organización o una mirada externa que desarticule inercias?
  3. ¿Cuánto tiempo es realmente necesaria su intervención en la empresa sin cristalizar la transitoriedad?
  4. ¿Se trata de una transición o estamos ensayando, sin decirlo, un proceso encubierto de selección?

 

Los directorios profesionales verdaderamente efectivos no reaccionan, se preparan. No cubren vacíos, gestionan transiciones.

 

Porque en gobernanza, el mayor riesgo no es la salida de un CEO.
Es no haber anticipado nunca ese escenario y llegar a ese momento sin criterios, sin alternativas y sin haber conversado nunca acerca de esa decisión.

Las diversas sucesiones en una empresa son una responsabilidad exclusiva y permanente del directorio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: https://hbr.org/2026/05/should-you-appoint-an-interim-ceo?tpcc=orgsocial_edit&utm_campaign=hbr&utm_medium=social&utm_source=twitter